domingo, 31 de mayo de 2009

Pich and Putt en Glencullen

Sabado 30 de mayo.

Estamos a punto de terminar el mes, hace un par de dias que luce el sol y queremos aprovecharlo al maximo. Hoy, por fin, hemos podido vestirnos con ropa comoda y sin jersey ya que el sol preside el cielo sin rastro de nube alguna.
“Desde que estoy aqui, nos dice una persona que lleva el anyo entero en Irlanda para aprender ingles, es el primer dia que miro al cielo y no veo ninguna nube”, hoy es un dia muy especial. Y la verdad es que lo notamos, por las calles la gente se mueve de manera diferente y los parques y jardines estan mas llenos de lo habitual.

Llegamos aRockbrook para tener las clases de ingles de todos los sabados y cuando terminamos cogemos el autobus y nos lleva al Pich and Putt.

Algunos no hemos jugado nunca pero estamos dispuestos a aprender rapido, hacemos grupos de tres y nos reparten a cada uno un palo para “patear” y otro para el “green”, ademas una pelota y tres Tees, para colocar debajo de la pelota, pero solo en la salida.

Nos distribuyen por el campo, ya que en total somos 17 y todos no podemos salir desde el “hoyo” numero 1, seria interminable.

El paisaje es formidable, el cesped inmejorable, y el “green” es tan perfecto que parece artificial (menuda paradoja) comenta Angel.

Algunos grupos llevan la cuenta, otros, los que estamos empezando, ingeniamos un sistema de puntuacion mas sencillo, asi el juego es mas agil y permite a los no iniciados una cierta ventaja.

Van pasado los minutes y nos vamos encontrando y cruzando en los distintos “hoyos”. El dia es tan bueno que el que nos se divierte hoy es por que no quiere.

Al final, no podia ser de otra manera, “cuando volvamos a nuestras casas tenemos que quedar para ir un dia a jugar alli”, ha sido muy divertido…y tambien emocionante.




Mas fotografias en el apartado de Fotografies

domingo, 24 de mayo de 2009

National Aquatic Centre

Sábado, 23 de mayo del 2009

Un sábado más recogemos a todos los chicos en el autobús para subir a Roocbrock y tener las clases de inglés que nos preparan para el examen de finales de trimestre. Los nervios son cada vez más notables, unos cuantos ya preguntan “pero el examen es difícil?”. También se van haciendo los trabajos que tendrán que entregar en el momento del examen, algunos lo tienen casi terminado, lo enseñan al profesor para que les diga y el resultado es casi siempre el mismo “perfect”. No podía ser de otro modo.

Durante el descanso que hay entre las dos clases salimos a jugar un poco con el balón, el dia acompaña ya que ha salido el sol, que tanto deseamos por que llevamos unos días en los que la lluvia intermitente no nos da tiempo casi ni a secarnos.

A las doce y media, terminadas las clases cogemos el autocar y nos lleva al Nacional Aquatic Centre, otro día muy esperado por todos.

Hoy va a costar salir de la actividad por lo que Ángel Gómez, haciendo uso de su experiencia, no cita en el autocar de vuelta 10 minutos antes de la hora de salida.

Nos hacemos la fotografía semanal para la portada de la web y entramos. Nos cambiamos, no ponemos el gorro de baño obligatorio y a “zambullirnos” en las piscinas.

Destacan en todo el complejo los toboganes, uno de ellos es tan impresionante que te tiras por él sabiendo que es seguro por que ves a los niños de pocos años tirase por ellos, de o contrario te lo pensarías dos veces. Es un tubo en el que entras, te tiras, y después de una sensación de velocidad de vértigo, sales otra vez de él pensando “!que pasada, pensaba que me daba algo¡”, pero vuelves a subir para repetir la experiencia.

También hay un tobogán en el que te sientas sobre un neumático grande i te dejas caer, dando vueltas y con un poco de suerte mirando al frente, pero es más impresionante si lo haces de espaldas, la última rampa en espectacular.

Luego la piscina, en la que en algunos momentos provocan olas como las que hay en el mar, pero claro los que nos hemos bañado en un mar de verdad nos damos cuenta que esas olas, son “pequeñitas”.

Otra de las atracciones es la corriente de agua, cuando te dejas llevar te arrastra como si estuvieras en un río. La sensación es agradable y si procuras nadar contra corriente puedes estar horas sin moverte del sitio.

Llega la hora de marcharse “una última” piden todos, pero el reloj no perdona y sabemos que Ángel, con su infinita paciencia, nos esta esperando. Nos vamos cambiando pero claro se nos ha hecho tarde y vemos aparecer a Ángel que entra a reclamarnos.

Estamos un poco cansados, ya que no hemos descansado ni mientras hacíamos cola para tirarnos por los toboganes.

“¿Que haremos el próximo sábado?” es la pregunta que siempre, mientras volvemos a casa nos hacemos. Ya veremos pero seguro que será divertido. Termina otra semana, esto vuela.

lunes, 18 de mayo de 2009

Excursión a Glendalough

Sábado, 16 de mayo del 2009.

Este sábado tocaba excursión a Glendalugh.

Glendalugh significa “valle de los dos lagos”.

Es una zona rodeada de montañas en el que en el siglo XVI St Kevin fundó un monasterio para poder retirarse a la vida contemplativa. Actualmente pueden verse las edificaciones en ruinas. La zona tiene también grandes explanadas de césped y zonas con árboles, además de un par de ríos en los que el agua baja de forma caudalosa (como no podía ser de otra forma en Irlanda).

El día amaneció lloviendo como todavía no habíamos visto, de forma que nos anunció un día pasado por agua. De todas formas, mientras hacíamos la ruta de autocar para recoger a cada chico e irnos de excursión el tiempo cambio sino no 5 veces poco le falto. Salió el sol, llovió, volvió a salir el sol no sabemos cuantas veces, en cualquier caso un típico día Irlandés en el que puede llover y salir el sol cada 5 minutos.

Como ya era de esperar veníamos preparados, la mayoría traíamos ropa de recambio para poder cambiarnos a la vuelta y así llegar secos a casa y evitar resfriados.

Cuando el autocar nos dejó en el parking situado en el lago inferior salió el sol, con lo que aprovechamos para hacer la foto de grupo que nos hacemos cada sábado y a partir de entonces ya podía llover lo que quisiera, nuestros padres tendrían una buena fotografía en la que estuviéramos presentables.

Después de hacernos la fotografía no dirigimos andando hasta el lago superior, un corto paseo de 20 minutos que nos hizo entrar en calor. La lluvia hizo acto de presencia en un par de ocasiones, por lo abríamos el paraguas y lo volvíamos a guardar.

Una vez llegado al lago superior observamos que la zona estaba llena de posibilidades y nos fuimos dispersando por grupos según las aficiones de cada uno. Unos cuantos salieron a explorar el terreno, otros nos entretuvimos tirando piedras al agua, algunos se subieron a los árboles haciendo alarde de sus habilidades, en definitiva en pocos minutos ya estábamos bien separados pero con un punto de encuentro bien definido, que era lo importante. Una hora y media después, aproximadamente nos volvimos a reunir, era la hora de la comida y ya se sabe cuando el estómago aprieta no hay nada que nos distraiga.

Comimos el “lunch” y después mientras un grupo salía con Ángel Gómez a rodear el lago por un camino lateral otros jugábamos con el balón mientras un tercer grupo, cobijado debajo de un árbol “pegaba la hebra” como se dice castizamente. Mientras, el tiempo no nos daba tregua, llovía y salía el sol a intervalos irregulares de forma que los que jugábamos al balón nos íbamos refugiando de vez en cuando con los que estaban debajo del árbol.

Pero llegó un momento en el que ya no sabíamos si llovía o no, estábamos tan mojados que la lluvia dejó de molestarnos, no por que dejara de llover sino porque el agua ya no nos afectaba. Fue entonces cuando nos juntamos todos y empezamos a jugar a béisbol con el balón de fútbol. Las reglas del juego son las mismas que el béisbol pero el vez de un bate se utiliza el pie y la pelota que hay que batear se sustituye por un balón de fútbol que hay que chutar lo más lejos posible. Los equipos se hicieron muy igualados, prueba de ello lo testimonia el ajustado del resultado en el que el equipo ganador se impuso por tan solo un para de carreras más. Así estuvimos jugando hasta que fue hora de irse hacia el autobús, no sin antes pasar por una caseta donde vendían chocolate caliente y patatas fritas. Allí nos recuperamos un poco del frío que por la lluvia nos había cogido y llegamos al autobús donde pudimos cambiarnos de ropa y una vez secos emprender el camino de regreso a casa.

lunes, 11 de mayo de 2009

Sábado en la Bolera y el Q-Zar

9 de mayo del 2009

No hay mucho que explicar las imágenes hablan por si solas.

A las 13 h cogimos el autocar que nos llevó a Stillorgan Centre, muy cerca del colegio Oatlands y de casa de Albert Pala y una vez allí entramos a jugar.

Fueron un par de horas en las que no tuvimos ni un minuto de descanso. Todo salió bien y disfrutamos mucho, no podemos decir como nunca por que tampoco hay que exagerar pero si nos quedamos con ganas de repetir. De hecho los chicos nos pedían más pero, gracias a Dios, tenemos muchos planes pendientes y no podremos volver. Es mejor quedar-se con la sensación de que se nos ha sabido a poco.

En el Q-Zar hicimos dos equipos, unos de rojo y otros de azul, al final el resultado fue muy justo pero los marcadores no engañan, ganamos los del equipo azul. Edu Peña que jugaba con el equipo de rojo dice “si no llego a ir con muletas ganamos” y posiblemente tenga razón, pero había que aprovechar la ventaja.

Saliendo del Q-Zar vamos a la bolera, nos distribuimos 6 en cada carril y a bolazo limpio contra los bolos, algunos con mejor fortuna que otros, pero al final...no sabemos quién lo ha hecho mejor, lo que si es divertido es poder ver el estilo de algunos, que tiran hasta de espaldas, hay para todos los gustos.

A las 4 volvemos al autobús que nos lleva a Roocbrock donde esperamos que sean la 5 jugando un partido de fútbol.

Ya hemos terminado otra semana, mañana domingo, día de descanso para todos y también para preparar un poco el examen que el Sr Ángel nos pondrá la semana que viene.

domingo, 3 de mayo de 2009

Visita al Zoo de Dublín

Sábado, 2 de mayo de 2009

Como todos los sábados, tan esperados, a las 9 de la mañana empezamos la ruta en autocar para recoger a los chicos en sus casas y llegarnos hasta Roocbrock donde de 10 a 13 aproximadamente tuvimos las clases de inglés para preparar el examen del Tie.

Después de las clases nos tomamos el “lunch” y cogimos el autobús que nos dejó en el Zoo, eran las dos y media. Una vez allí nos distribuimos por grupos para hacer la visita y quedamos en reunirnos a las 4 de la tarda en la misma entrada del zoo.

Durante estas dos horas nos fuimos encontrando unos con otros, pero el zoo es lo suficientemente grande como para que en el tiempo que tuvimos no nos diera tiempo a visitarlo por completo.

Los animales muy variados, de Àfrica, América del Sur, animales de granja, reptiles, pingüinos,… nos hicieron pasar un buen rato, sobre todo los monos que con sus saltos por los árboles hacían verdaderas piruetas.

Una vez terminada la visita volvimos a Roocbrock y de allí a nuestras casa para disfrutar de un largo fin de semana, ya que el lunes es fiesta en Dublín.